Gastronomía PDF Imprimir

La gastronomía de nuestra zona es rica en sabores y recetas como también lo son nuestros paisajes y sus gentes. Está basada en la tradición de nuestros mayores y en el uso de los ingredientes del terreno y de la estación.

Carnes de caza, de corral o de pastos; peces de nuestros ríos; verduras y hortalizas de nuestras huertas; champiñones y setas de las cuevas y criaderos; y frutas y legumbres de los campos. Todo ello regados con los caldos del lugar que los elaboramos con el mimo y el cuidado que se merecen.

Si los ingredientes son de la zona y las recetas de nuestros sabios mayores el resultado es una cocina de lujo, donde se pueden  saborear elaboraciones que desde lo mas innovador pueden hacernos retroceder y recordar paladares antiguos, a veces ya olvidados.

            Evidentemente si nuestros habitantes se han tenido que adaptar a la tierra y el entorno, han tenido que desarrollar una gastronomía “del momento”. Decimos esto porque, aunque hoy en día se coma indistintamente unos u otros, antaño en cada una de las estaciones se elaboran los guisos y recetas que daba el tiempo.

            En el otoño y vísperas de las pascuas se hacían las matanzas de los gorrinos. Se comían los somarros, el ajo mataero, las gachas de matanza. Esos días se elaboraban los embutidos y las salazones; las morcillas, los chorizos, la guarra, el blanco o los enajos (costillas y lomos en adobo). Con la manteca que se reservaba se hacían los dulces de horno, las tortas de manteca, los mantecados, las tortas de chicharrones. En esta época también se usa en muchos platos la almendra, bien en salsas o en dulces.

            Comidas de invierno son las comidas recias y que se reposan, los gazpachos, los potajes de huesos y nabos, las ollas podridas y el ajo en mortero o atascaburras que se suele hacer los días de nieve y era cuando se probaba el aceite recién elaborado. Los escabeches y la caza (conejo, liebre, perdiz o palomo) no podemos olvidarlos. Arroces caldosos con carne de corral o de caza, el caldo moreno o el caldo de patatas.

            Las verduras y hortalizas que se comen crudas y guisadas son el cardo, el grumo, las espinacas, zanahorias, apios y cebolletas de manojo.

            Llega la primavera y las abstinencias, hoy en día todavía se guarda esta costumbre, unas veces por convicción y otras porque como decimos son los ingredientes del momento. Potajes de rellenos, guisaos de bacalao, lentejas, gazpachos viudos o con atún, bacalao en adobo, potajes de collejas. Los dulces son fritos y se hacen rolletes de sartén, turroncillos, nuégados, fritillas, torrijas o rellenos en dulce. También es cuando se gasta más miel y o bien sirve para endulzar esas frutas de sartén o como antes se comía cuando aun no había fruta del tiempo, con hojas de lechuga.

            En verano se hacen platos más ligeros, mojote de tomate, o de limón. Las ensaladas de pimiento y tomate, el pisto. Se van gastando los embutidos que se hacen en invierno.

            En otoño amén de la cantidad de frutas que hay se elaboran recetas puntuales como las gachamigas, las migas ruleras con uva, las almortas o gachas de titos. También en nuestra zona se preparan de varias maneras las guijas o almortas en grano. Es una legumbre que se cultiva en la zona y con ella se hace el arrugao de guijas, o el moje y el potaje de guijas. Los potajes con las legumbres nuevas, la ensalada de habichuelas o las habichuelas con ajioli.

            Los barbos, carpas y lucios también se comen. Y en estas fechas las sardinas saladas se comen fritas con pimientos y huevo. Las hortalizas se preparan para el invierno y se echan los tomates en aguasal, las cebollas en vinagre o se curan las aceitunas.

            Las setas, en salsa en la lumbre, fritas o guisadas; y el champiñón al ajillo, rebozado, rellenos o en adobo, se comen de muchas maneras.

            En estas fechas de otoño y en plena vendimia se hacen los bollos de mosto, el arrope y el mostillo, también de carne de membrillo. También se elabora la mistela. Esta es durante todo el año buena compañera de dulces como el flan moscatel, los miguelitos, los rollos de San Isidro o San Gregorio, las migas de niño.

            En las celebraciones se hacen las curvas o zurra. En verano la paloma. Los testones y los torraos o las guijas fritas se comen esos días como acompañamiento.